Ramírez Cuéllar llama a la unidad de Morena; Polevnsky simplemente lo desconoce

 

Reza el refrán que “en pleito de comadres, siempre salen a relucir las verdades”. Y en Morena no sólo se dicen, también se pegan hasta con la cubeta.

 

Mientras Alfonso Ramírez Cuéllar asegura que la convocatoria para que se efectuara el congreso nacional de Morena fue totalmente legal, por lo que es válida su designación como dirigente interino, la señora Yeidckol Polevnsky lo desconoce y advierte que ella va por un año más.

 

Conciliador, Ramírez sostiene que se encontrará una salida para resolver la elección de la nueva dirigencia y llama a la unidad, para encontrar las mejores estrategias para Morena.

 

SE TOMARÁ UN CAFECITO

Del otro lado del ring, con los guantes puestos, Yeidckol Polevnsky dice que, por sus pistolas, ella continúa al frente de Morena por lo menos un año más.

 

Y que si Ramírez Cuéllar busca la dirigencia nacional, con gusto se tomará un cafecito con él, pero ella como presidenta de Morena y él en su calidad de militante, pues carece de facultades para convocar al Comité Ejecutivo Nacional (CEN).

 

Irónica, Yeidckol  dijo a Notimex que “Se vale soñar”, porque Alfonso Ramírez no puede convocar al CEN, simplemente porque no es el presidente de Morena. Más aún, lo insta a revisar la Ley de Partidos Políticos, Artículo 25 inciso L.

El cual -señala Polevnsky- refiere que se tiene que mandar al INE cualquier designación o cambio (de dirigencia), y luego esperar la sesión del Consejo General del Instituto, a fin de que éste lo valide o bien lo rechace.

 

Añade que la única persona que puede convocar a reunión del CEN de Morena es ella, en su calidad de secretaria general con funciones de presidenta nacional.

 

Por ende, advierte que impugnará ante el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) las múltiples irregularidades en que incurrió el VI Congreso Nacional de Morena efectuado ayer en la Sala de Armas de la Magdalena Mixhiuca.

 

Y esta historia, continuará…

Entradas relacionadas