¿Solos?… ¡ni al baño!, Pedófilo abusa de niño en baño de clínica del IMSS; es detenido

 

MESA DE REDACCIÓN

Una máxima que padres de menores deben tener siempre presente es que, en un lugar público, a sus hijos jamás deben dejar ir solos… ¡ni al baño!

 

Ejemplo de por qué lo decimos son los recientes hechos registrados en la clínica 67 del IMSS, ubicada en Santa Clara Coatitla, municipio mexiquense de Ecatepec, donde un sujeto fue detenido acusado de abuso sexual en agravio de un menor,

 

El pervertido aprovechó que el pequeño de 7 años se encontraba sin vigilancia de un adulto, para tocar sus partes íntimas en el interior de los sanitarios.

 

Por fortuna, un derechohabiente también se hallaba en los baños, y al oír las palabras morbosas que decía el pervertido al pequeño, sin dudarlo abrió la puerta del WC.

 

Ahí, in fraganti

Descubrió al sujeto con los pantalones abajo y tocando las partes íntimas del menor, quien se encontraba aterrorizado y no podía emitir palabras de auxilio ante los hechos. 

 

Al ser acusado de abuso sexual, la seguridad de la clínica de inmediato detuvo al agresor. Posteriormente, efectivos municipales llegaron a la clínica del IMSS  y, a petición de la madre del pequeño, el pedófilo fue puesto a disposición de las autoridades.

 

Denunciado por el delito de abuso sexual, el imputado, que se identificó como Victor Manuel, de 48 años, fue trasladado al Centro de Justicia en San Cristóbal centro.

 

RECOMENDACIONES

Para evitar que un@ menor de edad sea abusado por nadie, dice a diarionoticiasweb.com el sicólogo Daniel Vallejo, los padres deben educar que sus partes íntimas y su cuerpo no se toca ni se enseña (con fotografías o videos) a nadie, porque recordemos que también pueden estar expuestos a pederastas y pedófilos por las Redes Sociales.

 

También a enseñarles a No callar; que les tengan confianza para contarles situaciones en los que se pudieran sentir violentados en su persona. Y, en situaciones extremas, a marcharse, gritar y pedir auxilio si sienten peligro.

 

Y algo que me ha funcionado mucho en las clínicas que imparto es a enseñarles a los pequeños, la diferencia entre una caricia afectuosa y cordial y una con claras señales de morbo, donde hay tocamientos más toscos y bruscos.

Noticias relacionadas